Comentario: Hasta siempre Christian “El Chucho” Benítez, el ídolo ecuatoriano de México

Esta mañana fue dura, difícil, triste. El mundo perdió a un gran ser humano muy querido en el ambiente futbolero.

Un ecuatoriano que llegó a México para escribir su historia y al que le bastaron cinco años para crear su legado. Al poco tiempo se convirtió en un crack, luego se convirtió en ídolo, y hoy pasó a ser una leyenda inmortal.

Christian “Chucho” Benítez será eternamente recordado en México, un goleador que dejó su marca bien grabada en la comunidad futbolera azteca. Regaló un sin fin de alegrías y recuerdos con sus gambetas, explosividad, velocidad y sus interminables goles. Un jugador de esos que son capaces de crearse e inventarse jugadas por sí mismos y que aparte tenía el carácter de pedir el balón en momentos de alta tensión, nunca se escondía. Además de ser un gran futbolista, siempre fue una persona que se le vio alegre y sonriente, siendo accesible para la gente y mostrándose como un hombre sencillo de familia.

Antes de entrar plenamente en lo que fue, es y será el "Chucho" en especial en el fútbol mexicano, quiero hacer un paréntesis. Los editores me pidieron hacer una nota sobre lo que fue Benítez en el fútbol azteca, personalmente no puedo dejar de lado que para mí no fue un jugador que vi a lo lejos.

Seguí muy de cerca su carrera desde su llegada al Santos Laguna, lo vi un sin fin de veces en el Estadio Corona (viejo y nuevo) y por TV, ya que soy hincha del cuadro lagunero. Me dolió y me impactó al igual que seguramente a muchos, en especial a los americanistas y santistas que vivimos intensamente sus hazañas, que gritamos sus goles más intensamente (por obvias razones), la noticia de que "Chucho" había fallecido. Por lo cual, creo que mi perspectiva será lo más apegada al sentir de los que vivimos como aficionados la vida futbolística del "Chucho" y en verdad espero hacerle justicia con mis letras a lo realizado en su carrera en México.

La noticia me pegó cuando un amigo ecuatoriano me la hizo saber esta mañana. Nunca tuve el placer de conocerlo en persona, pero aun así sentí que personalmente perdí algo con su partida. Seguro mucha gente en Ecuador, en México, en Sudamérica y en otras partes del mundo tendrán ese mismo sentimiento.

BENÍTEZ LLEGÓ A MÉXICO CON HAMBRE DE GLORIA

Generalmente cuando un extranjero llega a un fútbol nuevo y hace bien las cosas como lo hizo el "Chucho", se identifica plenamente con un club en especial. Sin embargo Benítez fue tan grande que le alcanzó para ser ídolo y figura de dos clubes. Uno históricamente grande y con una de las dos aficiones más numerosas de México, el otro un club que en tiempos recientes reclama un lugar entre los grandes y que además cuenta con una de las mejores aficiones del país azteca.

En ambos clubes el ecuatoriano se encargó de ganarse a esas exigentes aficiones a base de goles y campeonatos, sin dejar de lado algunos de sus memorables y alegres festejos. Toda la afición mexicana recordará al gran Christian Benítez y hablarán de aquel gran delantero ecuatoriano que se volvió el verdugo número uno de toda defensa y arquero rival, pero en especial será inmortalizado en los dos clubes en donde jugo: América y Santos Laguna. En ambos, Christian, se encargó de forjar su propia leyenda con letras de oro.

Christian Benítez llegó al fútbol mexicano con apenas 21 años de edad al Santos Laguna en el 2007, no se sabía mucho de él, pero su impacto fue inmediato en un equipo que venía de salvarse del descenso la temporada anterior. Benítez marcó su primer gol en la Bombonera de Toluca en la fecha 2 del Apertura 2007, me acuerdo perfectamente porque lo vi por TV en mi casa en Torreón, y Santos ganó 3-2. Esa temporada Santos salió superlíder por primera vez en su historia, y Benítez formó una dupla histórica con Matías Vuoso que además eran acompañados por Daniel “Hachita” Ludueña.

Santos no pudo coronar dicha hazaña con el campeonato al irse eliminados en semifinales. Sin embargo para el Clausura 2008, Benítez junto a Santos tomaron revancha, y "Chucho" fue la clave en la tercer estrella del cuadro lagunero y pudo levantar su primer trofeo como campeón en México aquel caluroso verano. La final de ida se jugó en el estadio Azul contra el Cruz Azul (lo que es la vida, precisamente contra los cementeros se coronaria también con el América), Santos nunca había sido capaz de ganar un partido final como visitante. Pero aquella noche quedaban menos de cuatro minutos para que finalizara el encuentro. Benítez pidió el balón, arrancó con su gran explosividad recortó a dos defensas, dejó sin cintura a Torrado y mandó su potente disparo al fondo de la red. Personalmente el gol que más he gritado que convirtiera el "Chucho" en su vida. Me acuerdo como si fuera ayer, y estoy seguro muchos aficionados laguneros lo recordarán igual de vívidamente que yo. Al final su gol fue la diferencia, ya que en Torreón el partido terminó empatado.

Por los muros extintos del viejo Corona, se decía que en el equipo del 2008 dirigido por Daniel Guzmán, cuando el equipo más lo requería, Benítez le decía a sus compañeros que le dieran el balón que él se hacía cargo del resto, cierto o no, cumplió con creces. Son anécdotas o tal vez leyendas urbanas, como estas que de a poco engrandecen aún más lo que uno ve en el campo, y es cuando se sabe que ya no se está en la presencia de un jugador común, sino en la de un jugador que ira del mito a la leyenda.

EL REGRESO DE UN ÍDOLO

Benítez duró un par de torneos más en su primera etapa en Santos, y luego se marchó a Inglaterra a jugar con el Birmingham en el verano del 2009, su fútbol exigía nuevos horizontes. Su paso en el continente europeo no fue el gran éxito que ni él ni nadie en México esperaban, pero para fortuna de los aficionados aztecas y en particular de Santos, volvió al club albiverde en el 2010. Volvió más rápido, más fuerte, más maduro. El equipo dirigido por Romano inició aquel torneo como una verdadera máquina arrollando a sus rivales y con "Chucho" despedazando a las defensas rivales, era imparable el ecuatoriano.

Para finales del año, Benítez terminó por primera vez como el campeón de goleo de la liga y se volvió a meter con Santos a una final, no sin antes enfrentar al América en semifinales. Se dice que fue en aquella serie en la que directivos del América se habrían acercado al ecuatoriano para preguntar por sus servicios.  Y como no lo iban a querer vestido de azulcrema, si fue el mismo con un gol en el Azteca y uno más en el Corona quien sentenció la eliminatoria. La obra quedó inconclusa ya que se perdió la final, en el juego de vuelta con el global a favor, Benítez quizás tuvo la más clara oportunidad de Santos para aumentar la ventaja en el Tec de Monterrey, que tal vez pudo cambiar la historia, pero aquello no pudo ser.

Fue aquella campaña del Apertura 2010, donde más tuve la posibilidad de verlo en casi todos sus partidos como local en el Estadio Corona.  Nunca me cansé de gritar sus goles, y cuando las cosas no iban bien, siempre había esa sensación de que en cualquier momento Benítez agarraba el balón y él solo se encargaría de equilibrar la balanza.  Me sentaba muy cerca de la familia de él, incluso su hermano se sentaba con algunos otros de las inferiores de Santos... Aun no puedo creer que "Chucho" no está más con nosotros.

GRANDE ENTRE LOS GRANDES DE AMÉRICA

Goles son amores y Benítez entendió eso mejor que nadie en la liga mexicana durante los últimos tres años. Llegó al Club América en el verano del 2011, ya como figura y se esperaba fuera la gran solución en el ataque americanista, que no había tenido encontrado desde el incidente en el que Salvador Cabañas quedara seriamente lesionado por un balazo en la cabeza, que lo tuvo al borde de la muerte; irónicamente... ¡Qué triste! En una entrevista para la cadena ESPN, Benítez dejó ver que parte de la decisión de irse de Santos y aceptar la oferta de las Águilas del América, era la creciente inseguridad que se vivía en Torreón y de la cual su familia se encontraba preocupada. 

La primera temporada fue difícil para el club y para el "Chucho" quien aparte se tuvo que aguantar algunas críticas ya que falló algunos penaltis. En el 2012, con la llegada de Miguel Herrera, la misión era clara, regresar al América a los primeros planos y salir campeón lo antes posible ya que la sequía se extendía del cada vez más lejano 2005. "Chucho" respondió a las expectativas y en ambos torneos en el 2012 salió campeón de goleo, sin embargo faltaba el campeonato de liga y se le reclamaba a "Chucho" que no se hacía pesar tanto en liguilla como lo hacía en temporada regular.

Para el Clausura 2013 de la renombrada Liga MX, Benítez volvió a aportar en campaña regular con su cuota goleadora, que lo convirtió en tricampeón de goleo en forma consecutiva, y tetracampeón sumando su campeonato de goleo en Santos.  Antes del inicio de este torneo ya se rumoraba fuertemente de su salida del club, por lo que se sabía Benítez quería dejar el club como campeón. En la liguilla cayeron todas las críticas al anotar los goles decisivos frente a Pumas y Monterrey, en cuartos y semifinales respectivamente. Y en la final, en la serie de penaltis frente a Cruz Azul, tuvo el valor de cobrar y anotar el suyo. Christian se coronó por segunda ocasión como campeón del fútbol mexicano.

MLS Y CONCACAF FUERON TESTIGOS

En su paso por México también tuvo la oportunidad de enfrentarse a equipos de la MLS, por lo cual los fanáticos al fútbol en tierras norteamericanas también tuvieron la dicha de verlo jugar en lugares como las zonas metropolitanas de Boston y Los Ángeles, donde también era seguido por paisanos ecuatorianos. Con Santos Laguna participó en la SuperLiga del 2008, donde enfrentó al New England Revolution y a las Chivas USA.  Benítez si marcó gol en aquella edición, pero lo hizo frente al Pachuca jugando en el estadio del FC Dallas. En la SuperLiga del 2009, con Benítez perteneciendo a Santos, los Guerreros jugaron contra el Revolution y contra los Wizards (hoy Sporting KC), pero el "Chucho" no vio actividad.

En competencia oficial también se enfrentó a equipos de la MLS, aunque en forma curiosa, fue en suelo canadiense y cuando Montreal Impact aún no formaba parte de la liga emelesera. En el partido de vuelta de los cuartos de final en Torreón, Santos tuvo uno de sus partidos más épicos a nivel internacional al verse en la necesidad de anotar cinco goles, "Chucho" aportó el primero de aquella hazaña en la Liga Campeones de CONCACAF 2008-09. En ese mismo torneo en la campaña 2010-11, Santos encaró al Columbus Crew en fase de grupos, pero Romano no requirió de los servicios en ninguno de los dos encuentros frente a la pandilla.

ADIÓS "CHUCHO"

Los homenajes que están por venir del fútbol mexicano, en específico de América y Santos, serán emotivos y celebraran la vida de un futbolista de época. En América seguro harán homenajes igual o más grandes a los que vimos que se le brindaran apenas hace unos años atrás a Salvador Cabañas (quien sigue con nosotros). En Santos seguramente se convertirá en un Guerrero de Honor y un palco ostentará su nombre. Esto sin contar, los innumerables mensajes de tristeza y apoyo a su familia que ya inundan las redes sociales, que son en cierta manera un homenaje a la gran persona que se adelantó en el camino. Pero al igual que estas palabras no podrán sellar el abismo que deja su partida, sobre todo en la trágica manera en que sucedió y a sus escasos 27 años.

A título personal, no me queda más que, humildemente, agradecerle al "Chucho" todas las alegrías que regaló a través del fútbol aunadas a las que habrá brindado, que seguro habrán sido más, en su vida personal. Llegaste dos veces a Santos en un verano, fue en otro verano en el que llegaste para ser ídolo en el América, y fue también un verano en el que partiste al descanso eterno.

Hasta siempre "Chucho"… Descanse en paz Christian Benítez.