Comentario: La nueva era de Chivas USA continúa ahora sin el Chelís como director técnico

“Tú como técnico tienes mucho que ver en esa derrota. No les diste las armas necesarias”, José Luis Sánchez Solá


Se esperaba y para algunos quizás era inminente.

La salida de José Luis Sánchez Solá “El Chelís” de la dirección técnica de Chivas USA es uno de los despidos de un técnico más prematuro en la historia de la Major League Soccer. En cinco meses y 18 días, el trabajo de uno de los hombres más carismáticos que se ha sentado en el banquillo de un equipo de la MLS ha llegado a su fin.

Aunque, a decir verdad, él no se sentaba (video arriba), su presencia desde la línea de banda estaba acompañada por un noble grupo de fanáticos que coreaban más su nombre que el de cualquiera de sus jugadores. Precisamente, ellos, los futbolistas a quienes dirigió desde el mes de diciembre de 2012, lograron entender su filosofía y se impregnaron día a día por la emotividad de Chelís.

Durante estos casi seis meses, el camino que transitó Chivas USA fue como el de una montaña rusa. Un arranque precipitado y golpeado, como cuando el coche inicia su recorrido sobre los rieles, que fue mermado por una llegada a la cima que los ubicó en la segunda posición de la tabla y como el equipo más goleador de la Liga. La tranquilidad que produjo en el club ese importante repunte se apoderó por un vértigo persistente, que trajo consigo siete partidos sin conocer la victoria y tan solo un punto obtenido en el camino.

Los resultados son los que sacan al Chelís de Chivas USA, pero las limitaciones que tenía eran notorias. Él mismo se encargó de dejarle saber a la opinión pública que no tenía un equipo lo suficientemente competente como para disputar la Liga. Lesiones constantes, jugadores que la dirigencia traspasó a otros equipos, algunos que no renovaron y otros que, desde México, no han demostrado tener la frecuencia física para competir en la MLS.

Algunos medios de comunicación lamentan también la salida de Chelís porque siempre que daba declaraciones, había noticia. Pero como el poblano dijo en más de una ocasión, “no me interesa agradar a la prensa, yo trabajo por mis jugadores y quiero agradar a los aficionados que pagan por ver jugar a mi equipo”.

Y vaya que lo hacía. Estuve presente en varios de los entrenamientos de Chivas USA este año, donde varios de los hinchas del club participaban como si fueran parte del grupo. Nunca había presenciado un ambiente de fiesta como el que se vivía en el campo seis del Home Depot Center; mientras Caifanes y Soda Stereo se mezclaban con La Sonora Dinamita y Pitbull en los parlantes de la cancha, el entorno era el de un equipo ganador, que a pesar de los pobres resultados obtenidos, entendían que para triunfar se necesita la unión del grupo. Quizás en esta oportunidad cabe la típica frase del futbolista: “somos una familia”.

Esa familia será la que ahora cobije al otro José Luis, el “Güero” Real. Un hombre que conoce más que muchos el oficio y que ha estado con la organización Chivas desde su tiempo como jugador, y luego como entrenador, pasando por otros equipos y selecciones nacionales de México. “El Güero” fue técnico del Guadalajara que consiguió el subcampeonato de la Copa Libertadores en 2010, y se desempeñaba hasta ayer como el director de desarrollo deportivo de la organización.

Si la decisión es la acertada o no, el fútbol que traiga Real será el encargado de darle la razón (o no) a la dirigencia del rebaño angelino; la misma con la que Chelís no tenía contacto desde hace cinco semanas, según le dijo a Jorge Ramos y Su Banda.

El reto ahora para el “Güero” y los jugadores de Chivas USA es acostumbrarse el uno al otro. Seguramente habrá un nuevo planteamiento táctico, una nueva forma de asumir los balones detenidos e innegablemente, habrá un nuevo ambiente dentro de los entrenamientos.

No quiero decir con esto que la alegría y la determinación que tenía el grupo con Chelís vaya a desaparecer. Todo lo contrario, he tenido la oportunidad de conocer al “Güero”, y su caballerosidad y respeto por sus jugadores es incomparable. Ambos son personas que entienden que antes que futbolistas, sus dirigidos son seres humanos. Su vinculación directa con el grupo será una inyección muy positiva, independientemente de los resultados; al igual que lo fue Chelís.

Una teoría más que comprobada en el fútbol es que los resultados acompañan a los técnicos y esta vez no estuvieron del lado del Chelís; o quizás fue él quien no les dio las herramientas necesarias a sus jugadores.