Se dice en Europa: Shea combate su frustración en el Stoke City a golpe de cincel

Break Shea

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USA TODAY Sports

El viento de la desgracia se ha prendido de Brek Shea desde su llegada a Inglaterra a fines del pasado mes de enero. El exquisito interior zurdo del Stoke City, al que llegó en el mercado invernal procedente del FC Dallas a cambio de cuatro millones de dólares, no ha tenido demasiada suerte en su puesta en escena en la Premier League.

De hecho, los Potters se hayan sumidos en el peor bache de la temporada, que curiosamente ha coincidido con los primeros escarceos del internacional estadounidense en la competición liguera. Tres jornadas han transcurrido desde su debut y el Stoke ha sido incapaz de sumar desde entonces un solo punto luego de cosechar tres derrotas consecutivas frente a Fulham, West Ham y Newcastle.

Shea, que llegó a las Islas con problemas físicos, tuvo que esperar tres semanas para poder ver cumplido su sueño de estrenarse en la Premier con la elástica número 20 frente al Fulham, en Craven Cottage. Toni Pulis, técnico de la escuadra rojiblanca, dio entrada al volante tejano a los 24 minutos en sustitución del lesionado Etherington, el hombre que de momento le cierra el paso en el once titular. Un gran servicio suyo a Walters desde la izquierda estuvo cerca de suponer el empate a un tanto, que finalmente no llegó a producirse.

La afición del Britannia Stadium pudo ver por vez primera en directo al rubicundo mediocampista en la siguiente jornada, frente al West Ham United. Fueron pocos minutos, puesto que Shea ingresó al terreno de juego en la segunda mitad (66') ocupando la plaza de Kightly, ya con el marcador en contra. La derrota frente a los de Sam Allardyce (0-1) y la intrascendente aportación del recién llegado le valió tener que ver los toros desde la barrera el pasado fin de semana frente al Newcastle, en Saint James' Park, donde los suyos volvieron a salir trasquilados por culpa de un gol en el tiempo de descuento (2-1).

Lejos de desanimarse por el pobre arranque de su nueva experiencia vital en la tierra de sus antepasados, Shea se ha refugiado en su otra gran pasión, la pintura, para buscar el equilibrio y tratar de enfocar correctamente sus cualidades futbolísticas en uno de los campeonatos más complejos del planeta.

El chaval de College Station confesaba sin acritud en las páginas del Daily Mail la simbiósis que existe entre sus trazos largos sobre el óleo y su descomunal zancada en el manto verde.

"Suelo pintar dos o tres veces por semana. Si miras detenidamente mis cuadros, te das cuenta que la mayoría son atrevidos, con mucho brillo e imprevisibles. Muy al estilo de cómo juego yo, así que podríamos establecer una comparación. Cuando entro en la cancha, nunca sé lo que voy a hacer. Salgo ahí y las cosas ocurren. Mi pintura se mueve por los mismos derroteros. Nunca sé de antemano lo que pintaré. Simplemente, me pongo y va saliendo. Supongo que soy un espíritu libre".

Shea ansía convencer a Pulis para que le dé una oportunidad de salida, algo que tal vez suceda este sábado frente al West Bromwich Albion. Pero mientras eso ocurre, el espigado interior izquierdo de los Potters se somete a la terapia de su pincel para no perder el norte y estar a tope de moral.

"El fútbol puede ser un juego muy estresante cuando las cosas no te están saliendo bien, por eso pintar es algo que me ayuda a mantener la cabeza despejada y a estar tranquilo".