Se Dice en Europa: Kaká vendría a la MLS, pero no todavía

Aunque lejos de resolverse a corto plazo, el culebrón Kaká se perfila con un final a la europea. Esto es, que el mediapunta brasileño del Real Madrid cambiará finalmente de aires, pero no con destino a la MLS y más concretamente a los Red Bulls de New York, sino hacia Milán.

El club que preside Silvio Berlusconi no se rinde pese a las dos negativas recibidas por el campeón español para conseguir los servicios de quien fuera su santo y seña hasta hace tres temporadas. A sabiendas de que Florentino Pérez ni está dispuesto a vender al jugador a precio de saldo, y mucho menos a cederlo haciéndose cargo de buena parte de los 10 millones de euros que percibe anualmente, el Milan no para de hacer números con tal de acercarse a los 20 millones que pide el mandatario merengue para liberar a Kaká de su compromiso contractual con la entidad de la calle Concha Espina.

Porque una cosa parece clara, el futbolista tiene cada día más claro que su futuro está lejos de la capital de España. Y el destino que ha elegido para continuar su carrera y tratar de enderezarla, en Milán.

El cónclave que mantuvo hace una semana con el consejero delegado milanista, Adriano Galliani, fue clave para que Kaká se decantase por la oferta italiana caso de alcanzar éstos un acuerdo con el Real Madrid para su traspaso.

Eso no significa que el internacional brasileño haya desechado de plano la opción de emigrar a la MLS, pero lo cierto es que, de un lado, los Red Bulls no parecen en disposición de poder atender las demandas económicas del Real Madrid, que también ha dado por dos veces calabazas al conjunto de la Gran Manzana, como difícilmente podrían aproximarse al salario que el todavía jugador madridista percibe en España, una cifra que ronda los 10 millones de euros.

Sea como fuere, si no puede ser ahora, a Kaká le gustaría probar en algún momento la aventura americana, dado que el nivel de la Liga profesional estadounidense crece a pasos agigantados y cada vez son más los futbolistas de primera línea mundial que optan por seguir el camino de los Beckham, Henry o Rafa Márquez.

Mientras eso sucede, Kaká continúa a la espera de un nuevo movimiento que reactive su futuro porque ya sabe, tras lo vivido en la gira americana del Real Madrid, que José Mourinho no le va a dar muchos minutos si opta por quedarse en el Santiago Bernabéu. El brasileño sabe que tiene al menos a seis jugadores por delante de él en posiciones de ataque (Cristiano Ronaldo, Di María, Özil, Benzema, Higuaín y Callejón), sin mencionar al croata Luka Modric, cuyo fichaje por el equipo blanco está al caer.

El que fuera Balón de Oro en 2007 apenas jugó una media de 41 minutos por encuentro en la reciente gira, y aunque brilló en el duelo frente al Milan con tres asistencias en media hora, sus prestaciones en términos genéricos no han convencido al técnico portugués.

La pelota está ahora en el tejado de un Milan que estudiará en los próximos días una ampliación presupuestaria para tratar de hacer viable la operación y acercarse a la cifra que solicita el Real Madrid para dar luz verde al traspaso.

Otra arista de la operación estaría en el salario de Kaká, pero ese tema parece estar ya resuelto por cuanto el brasileño aceptaría de buen grado un recorte en sus emolumentos en 2 ó 3 millones de euros.