Crónica: MEX 0-1 EE.UU… Historia en el Azteca

El nombre de Michael Orozco quedará grabado en la historia del fútbol de México y Estados Unidos. Él, quien cuenta con ambas nacionalidades y juega en la liga mexicana, hizo el gol que les dio a los estadounidenses su primer triunfo en el Estadio Azteca en toda la historia de los enfrentamientos entre ambos países. Además, lo hizo cuando tenía apenas dos minutos en la cancha, pues acababa de entrar como relevo.

Un juego que hasta el momento del gol bien pintaba para quedar como sólo una anécdota más para Estados Unidos, pues parecía que había salido a jugar pensando en no salir con su derrota 34 de suelo azteca antes que en ganar, terminó como un logro que marcará un antes y un después.

Aunque el récord sigue siendo apabullante a favor del Tri en el historial de duelos mutuos, el resultado del amistoso evidencia que las distancias futbolísticas entre ambas naciones cada vez se va recortando más. De hecho, desde el 2000, México sólo ha podido ganar 6 partidos, por 11 derrotas y 3 empates.

Ésta fue la primera vez que Jurgen Klinsmann enfrentó a México en su territorio y salió avante. Su saldo como DT de los estadounidenses enfrentando al Tri ya es positivo, y eso es la mejor noticia en la lucha por la superioridad de Concacaf. En el juego de su debut en agosto del año pasado, empató a uno en Filadelfia; hoy logró el triunfo, pese a que el desempeño del equipo fue muy irregular la mayor parte del tiempo. De hecho, la jugada del gol fue la más peligrosa que su equipo generó en los 90 minutos y, curiosamente, fue elaborada por tres elementos que acababan de entrar a la cancha. A diferencia de México, cuando la tuvieron, la concretaron.

Además de Orozco, el portero visitante Tim Howard merece una mención especial. En su mano izquierda se quedaron los balones más peligrosos de Javier "Chicharito" Hernández, quien pese a mostrarse fuera de forma, fue el atacante mexicano más peligroso con remates peligrosos en los minutos 84 y 88.

Así, Estados Unidos arruinó una tarde de fiesta en el Estadio Azteca, pues se quiso aprovechar el marco del Clásico de Concacaf para homenajear a los medallistas olímpicos mexicanos, entre ellos, el Tri Sub 23 que ganó la medalla de oro en Londres 2012. También provocó un inaudito abucheo por parte de la mayoría de los 55 mil aficionados que fueron al inmueble para un equipo ineficaz, y por momentos, demasiado errático.

Del bostezo, a la aparición de Orozco

La mayor emoción del primer tiempo se dio hasta que terminó. Si, por la presencia de los medallistas olímpicos mexicanos en el estadio, donde recibieron un homenaje en el receso.

No es exagerado. Ninguno de los dos equipos hizo demasiado por agradar a la afición en los primeros 45 minutos. Las estrellas de ambos equipos lucieron fuera de forma. Lo de Donovan fue dramático: perdió casi todos los balones que tocó, e incluso cometió algunas faltas, una de ellas sobre el Chicharito en la mitad de la cancha. La consecuencia para él fue ya no regresar a jugar el complemento, al ser sustituido por DaMarcus Beasley, aunque trascendió que no fue su rendimiento lo que motivó su salida, sino una molestia en la corva de la pierna izquierda.

Los mayores peligros mexicanos fueron provocados por los errores defensivos de los estadounidenses. Si acaso la jugada de pared entre el Chicharito y Reina, que fue interrumpida por una falta de Edu sobre el delantero del Manchester United, la misma que le costó la tarjeta amarilla.

Aunque el Tri tuvo mayor posesión del balón en el primer lapso, le fue imposible capitalizarlo con un gol.

Del otro lado, Hérculez Gómez batalló en solitario durante el primer tiempo. Al minuto cinco, cayó en el área por un jalón de camiseta de Torres Nilo, pero el árbitro no concedió la falta. Después de eso, siguió batallando, pero siempre recibió balones en desventaja.

En el minuto 21, el "Gringo" Torres se atrevió a desbordar por la izquierda, pero su servicio fue demasiado fuerte y quedó fuera del alcance de Gómez y Williams, quien arribó por la derecha.

No hubo mucho más, quizá algunos bostezos entre los poco más de 50 mil aficionados que fueron al Estadio Azteca, menos de los presupuestado por el tipo de partido, y contrastante con el lleno que ambas selecciones provocaron en agosto pasado cuando se enfrentaron en otro duelo amistoso en el Philadelphia Lincoln Financial Field.

El segundo tiempo fue casi todo para México. Pero Klinsmann decidió echar todas sus cartas y al 77 mandó a Orozco por Castillo y a Shea por Gómez. Fue la fórmula que le dio el triunfo. Shea desbordó por la izquierda, hizo un túnel al defensa mexicano, centró, y de manera atropellada, Boyd, quien también había entrado de refresco al minuto 47, alargó el balón con un golpee de talón justo a la llegada en solitario de Orozco, quien sólo empujó para marcar.

Así, ambos equipos cerraron sus duelos de preparación rumbo a la siguiente fecha del clasificatorio rumbo al Mundial 2014. Ambos jugarán de visitantes el próximo 7 de septiembre ante Jamaica y Costa Rica, respectivamente. Pero lo que pasó en el Azteca ya quedó para la historia.