Pases desde el sur: Bornstein en un dilema

Cuando todo indicaba que Jonathan Bornstein se mudaría al paradisíaco Cancún para jugar con el Atlante, resulta que aún no hay ningún arreglo y, de no concretarse, seguiría con los Tigres pese a su prácticamente nula actividad en los tres torneos que lleva con el equipo regiomontano.

Al parecer, la razón por la cual no se ha concretado su pase es económica, ya que el sueldo que le ofrecen ahora es menor al que percibía con los felinos, a donde llegó con la etiqueta de seleccionado nacional de Estados Unidos, calidad que perdió por su inactividad en todo este tiempo.

"Todos tienen la misma pregunta, pero creo que es una pregunta para las dos directivas, voy a hacer mi trabajo por mientras, espero que todo esté en orden, para mí la situación necesita ser correcta”, dijo a la prensa el pasado miércoles, luego de realizarse las pruebas médicas que todos los integrantes del club se realizan antes de el inicio de cada torneo.

"Quiero jugar, voy a aprovechar, ahorita tenemos que arreglar todo, quiero jugar y quiero que la situación sea correcta", añadió.

Los Potros de Hierro se presentaban como una opción real de jugar más minutos, aunque no ve con malos ojos seguir en el equipo, pese a haber perdido la posibilidad de volver a ser seleccionado de su país.

"Yo entiendo, sabía que si no jugaba en Tigres, no tengo chance de estar en mi Selección".

Sin embargo, las esperanzas de un cambio no han muerto del todo. Sabe cómo trabaja Ricardo LaVolpe, el DT atlantista, e incluso se dio tiempo de pedir referencias de la ciudad a un amigo suyo, Fernando Navarro.

“Si voy, estoy muy emocionado para jugar con él y crecer como jugador”, aceptó, tras lo cual reconoció que su forma futbolística no es la mejor, “pero no creo que sea el peor jugador”.

Pese a la inactividad, Bornstein considera que ha aprendido más de este deporte, sobre todo a jugar en una posición en la que no estaba acostumbrado a hacerlo, la contención.

El jugador no mencionó alguna tercera opción (regresar a la MLS se había planteado para que recuperara su nivel).

Barrera, dijo no a la MLS, ¿le dirá lo mismo al Cruz Azul?

En abril, Pablo Barrera reconoció que había rechazado una oferta del Houston Dynamo para jugar en la MLS. Según él, regresar a América no estaba en sus planes todavía, pues un contrato por dos años más con el Zaragoza de España le hacía abrigar esperanzas de seguir en el futbol europeo, donde su paso ha sido mediocre.

Pero ahora otro equipo de este lado del charco le ha tirado el anzuelo. Se trata del Cruz Azul, donde juega Omar Bravo, ex delantero de Kansas City.

Alberto Quintano, director deportivo de La Máquina, reconoció que están en negociaciones con quien fuera uno de los jugadores revelación del mundial de Sudáfrica 2010.

“Pablo sí, se ha conversado pero no se ha llegado a un acuerdo”, dijo el directivo este jueves a la cadena ESPN.

Mientras sigue en suspenso el futuro de Barrera, otro ex emelesero ya finiquitó su llegada al futbol mexicano. Se trata de Nery Castillo, quien decepcionó en su paso con el Chicago Fire la temporada pasada pero que cuenta con la confianza de Hugo Sánchez, quien lo dirigió en la Copa América 2007, un torneo donde Castillo mostró el que fue, sin duda, su mejor desempeño a nivel internacional. Desde entonces, su carrera vino a pique.

La directiva tuza confirmó el fichaje y es posible que sea presentado a inicios de la próxima semana.

Pese a ser mexicano de nacimiento, Nery nunca había jugado en esta liga. Su carrera se desarrolló en Grecia, donde vivió sus mejores años, luego en Ucrania, Inglaterra y la MLS, de donde regresó con el Aris de la liga griega.