Nick DeLeon sigue la tradición familiar

WASHINGTON, DC— Cuando el mediocampista Nick DeLeon llegó en febrero a Washington, D.C. para integrarse al D.C. United no tenía ni la menor idea de que el RFK, el estadio donde jugaría con su nuevo club, era el mismo en el que su padre, LeRoy DeLeon, jugó para los Diplomats de la National American Soccer League (NASL) casi 40 años atrás.

“¿Jugó aquí? No lo sabía. ¿Aquí fue donde jugaron los Diplomats?”, dijo DeLeon a The Washington Post cuando llegó al RFK. “Vaya, increíble. Yo ni siquiera sabía que este estadio era tan antiguo”. Un dato histórico que quizás le haya servido de inspiración.

DeLeon marcó uno de los cuatro goles con los que el United goleó 4-1 a los Red Bulls en su último partido en el RFK, su segundo en ese recinto y tercero de su carrera profesional.

“Tuvimos un comienzo flojo ante el Montreal Impact y eso no lo podíamos permitir hoy. Salimos a buscar rápido el partido y tuvimos suerte de marcar tres goles en la primera mitad. De ahí nos dedicamos a mantener la ventaja. Fue una gran actuación de todo el plantel”, dijo DeLeon después de ese partido.

El joven novato debutó en el segundo cotejo de su club ante Los Ángeles Galaxy el 18 de marzo y marcó su primer gol en el profesional a los trece minutos de juego. Dos semanas después, marcó un gol y agregó una asistencia ante el FC Dallas en Washington.

De ahí en más ha jugado 523 minutos en siete partidos, seis de ellos como titular, marcando tres goles y tres asistencias, sólo superado en los departamentos ofensivos del club por el brasileño Maicon Santos y Chris Pontius.

DeLeon, formado en Louisville y quien fue reclutado para el D.C. United en la primera ronda selectiva del draft anual de 2012, ha seguido la tradición familiar en la capital después de que su padre jugara con Los Darts (1970-71) y los Diplomats (1974-77) de la NASL).

LeRoy DeLeon, nacido en Trinidad & Tobago, formó parte de la primera oleada de jugadores internacionales que llegó a suelo estadounidense cuando la NASL inició actividades en 1967. Jugó 16 años para las ligas estadounidenses y los últimos cuatro con el Phoenix Inferno de la MISL.

Nick, de 21 años, nació en Arizona, siete años después de que terminara la carrera futbolística de su padre.

“Quiero estar en la MLS unos cuantos años, desarrollar mi carrera profesional y luego, eventualmente, me gustaría ir al exterior”, dijo DeLeon, quien es un delantero versátil que también juega como volante.

“Me encanta adelantarme y traer mi trabajo fuerte al juego, trabajando detrás del balón, trabajando cuando no tengo el balón y cuando lo tengo también”.

Los padres de Nick se separaron cuando él estaba en noveno grado de secundaria. Su papá se quedó en Arizona durante varios años, pero después regresó a Trinidad y sigue allí. Es entrenador de clubes juveniles.

Antes de que Nick llegara a la MLS, no hablaba tan frecuentemente con su padre. Sin embargo, hoy en día se ha convertido en un ritual que se llamen tres o cuatro veces a la semana y especialmente antes de cada partido del United.

“Él ha estado ahí (en la cancha) y sabe lo que ello requiere”, comenta Nick. “Tengo sus genes, así que llevo el fútbol en mis venas. Hemos hablado sobre las distracciones (por fuera del campo) que enfrentas cuando te vuelves un profesional, lo que esto te puede traer. Me insistió en enfocarme en el fútbol en este momento porque me puede llevar a muchos lugares”, agregó.

“Desde que comencé mi transición como jugador profesional, él ha estado ahí y no tengo nada en contra de eso. Yo lo necesito y ahora nuestra relación es mejor. Hablamos tres o cuatro veces a la semana y antes eso no era casi ni parecido”, agregó.

DeLeon es elegible para jugar por Trinidad y Tobago pero según expresó no hay nada concreto para que esa posibilidad se haga una realidad.

“Sí. Estoy trabajando en ello. Al menos estoy obteniendo mi pasaporte para tener esa opción disponible. Mi agente ha hablado con ellos, pero no hay nada en concreto”, concluyó.