Milovan Mirosevic, ¿El remplazo de Guillermo Barros Schelotto?

New Crew midfielder Milovan Mirosevic

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Courtesy of Columbus Crew

Apenas se confirmó su fichaje, despertó gran expectativa por su trayectoria internacional, liderazgo y por el caudal de buen fútbol que es capaz de darle a Columbus Crew. El propio Milovan Petar Mirosevic también se ilusiona por este nuevo desafío en su carrera que lo ligará por dos temporadas al conjunto de Ohio, donde buscará incrementar su palmarés y seguir abriendo campo al talento chileno en la MLS.

“Estoy en un momento bastante bueno y contento por este pase a Estados Unidos. A pesar de que tengo 31 años, me siento muy bien físicamente y tenía ganas de tener una experiencia distinta a la de los últimos años”, le contó el volante creativo, de ascendencia croata, a FutbolMLS.com.

Tras dejar la Universidad Católica, donde se formó como profesional, ganó tres títulos y era referente absoluto, el Crew será el cuarto equipo del popular “Milo” en el extranjero, luego de sus pasos por Racing Club de Avellaneda [2003/2006] y Argentinos Juniors [2008], en la Argentina, y por el Beitar Jerusalem, con el que se consagró campeón de la liga de Israel en 2007.

-¿Qué influyó en tu decisión de ir a Columbus?

-Que el cuerpo técnico me haya pedido, eso siempre es importante, pero también por lo que me ha dicho Sebastián [Miranda] sobre la vida en EE.UU. y de lo ordenado que es el club. Con él fuimos compañeros en Católica y nos conocemos hace mucho, así que le pregunté todo, desde la vida hasta los lugares de entrenamiento; sé que llevan bastante gente al estadio y que tienen una cancha muy bonita, por eso voy con una expectativa muy alta.

Para Mirosevic, sin embargo, no es novedad hablar del conjunto dirigido por Robert Warzycha. “Habíamos conversado hace un año, pero por razones contractuales no había podido ir. Estoy contento porque ahora se dio y me llena de esperanza poder hacer un buen torneo y ayudar al club”, relata mientras destaca la intervención del argentino Darío Sala, ex portero del FC Dallas devenido en agente de futbolistas, para encausar una operación que estuvo a punto de caerse.

“Con Darío jugamos en contra en Argentina y a través de un amigo en común nos comunicamos; ahí empezó a existir la chance de ir a Columbus, que ya me había hablado, pero él fue el nexo que ayudó a mi representante con las negociaciones”, explicó el internacional chileno ganador con la Selección Sub-23 de su país del Bronce en los Juegos Olímpicos Sidney 2000.

Aparte de su amistad con Miranda, “Milo” también ya había charlado en el pasado con otros ex jugadores del Crew, como Marcos González y Sebastián Rozental, a través de quienes conoció por primera vez al equipo. “Cuando Guillermo Barros Schelotto estaba en Columbus, yo jugaba en Argentina y allí lo siguieron bastante, así que pude ver algunos partidos y entrevistas que le hicieron”, acotó.

-Mientras Barros Schelotto jugó en la MLS, la liga se empezó a seguir mucho más en Argentina. ¿Piensas que contigo podría ocurrir un fenómeno similar en Chile?

-[Sonríe] ¡Si es que llega a pasar eso es porque nos va a ir bien! Ojalá que sea así y también porque es un mercado que aquí en Chile no está muy abierto. Si bien en el pasado hubo otros chilenos en la MLS, me gustaría que el mercado se abriera mucho más, como sucedió en Argentina, Europa y México. Creo que EEUU es una buena plaza para abrirla si a nosotros nos va bien, lógico.

-Justamente desde la partida del argentino que el Crew no tenía un conductor neto. ¿Estás al tanto de la expectativa que has generado en la afición?

-Si es así, me ha tocado ser refuerzo extranjero en otros lugares y sé que la presión es mayor, pero me he preparado, me siento bien y con muchas ganas de aportar desde el lugar que me toque. La idea es pelear por el campeonato y espero que podamos armar un equipo competitivo para lograrlo; creo que la MLS es un torneo atractivo por las referencias que he tenido.

 “Si pudiera elegir me retiraría en Católica”

El pasado miércoles, Milovan Mirosevic cerró su segunda etapa en Universidad Católica, donde fue capitán las últimas tres temporadas y media, y fue campeón de la liga chilena en 2002 y 2010, como también de la Copa Chile el año pasado. De todos modos, “Milo” conserva ese sentimiento Cruzado y el deseo de reencontrarse en un futuro con su gente en el San Carlos de Apoquindo.

-¿Con qué sensaciones dejas la Católica?

-Con un poco de tristeza porque nací y me crié futbolísticamente en la Católica. Viví muchas cosas buenas, otras no tanto, y me ha costado tomar la decisión de salir porque todos me decían que me quedará y me retirara aquí. Podría haberlo hecho, pero la verdad que dejé un poco de lado esas cosas por adquirir una experiencia nueva y por conocer una realidad futbolística distinta también.

-¿Te vas pensando en volver algún día?

-Sí, a pesar de que uno nunca sabe porque en el fútbol es muy difícil programarse y prepararse para el futuro por las innumerables cosas que pueden suceder. Pero si pudiera elegir un lugar para terminar mi carrera, sin dudas, sería Católica.