¿Y qué pasó con Christian Gómez?
Christian Gomez celebrates a goal for his club, Nueva Chicago.
Por aquel entonces…
D.C. United jugaba en 2004 su primer campeonato sin su máximo referente, Marco Antonio Etcheverry, y la llegada de Christian Gómez en agosto de aquel año le cayó como anillo al dedo para conquistar su cuarta Copa MLS. De sus cinco temporadas con el conjunto capitalino, la de 2006 fue la más brillante del argentino, cuando sus 14 goles y 11 asistencias se plasmaron en el premio MVP de la liga. Gómez también jugó el Partido de las Estrellas en tres ediciones y fue parte del Once Ideal de la MLS, entre 2005 y 2007.
Claro está que su salida de la MLS no fue tan gloriosa como la historia que dejó. Gómez fue a Colorado en 2008 para darle paso a su compatriota Marcelo Gallardo y regresó un año después al cuadro capitalino, donde no volvería a tener a tener el mismo protagonismo del que gozó en sus primeros tres años en la liga. Aun así, muy pocos como él serán recordados por esos excelentes años en United.
¿Qué hace ahora?
Tras su despedida de D.C. a fines de 2009, Gómez estuvo un año y medio en Miami FC [hoy Ft. Lauderdale Strikers] en la USL antes de pegar la vuelta a su segunda casa en Buenos Aires: Nueva Chicago. En el club del barrio Mataderos, el volante vivió las emociones más profundas como profesional y fanático del equipo verdinegro al ascender a 1ra Div. en 2002. Consumada la consagración, “Gomito” pasó al histórico Independiente de Avellaneda con la promesa de algún día volver. Y cumplió…
“A fines de 2010 varios hinchas fueron a recibirme al aeropuerto sin saberlo y por las calles había muchos más que me preguntaban cuándo iba a regresar. Así que volvimos contentos a un club golpeado, pero que tiene esas ansias de estar arriba como estuvo en una época”, expresa Gómez marcando la importancia del afecto de los fanáticos en su retorno hace seis meses a la entidad que hoy transita en la 3ra División.
Cuenta el experimentado volante de 37 años que “El Torito” de Mataderos ha levantado su nivel la primera rueda del torneo [marcha noveno, a 10 puntos del líder y con un juego menos] y que descubrió un plantel con un alto volumen de juego. “Este segundo semestre es fundamental para ascender; no sirve salir segundos”, afirma Gómez, ya que el certamen sólo da un ascenso directo al campeón y el restante se define en una liguilla.
Con 20 años de carrera, Gómez no muestra señales de cansancio. Al contrario, dice aún conservar la adrenalina de cada partido, por lo que el resultado al cierre de temporada no repercutirá en su idea de seguir jugando. “Si ascendemos o no, eso será indistinto en mi decisión. Hoy me siento muy bien física y mentalmente [disputó 15 de 20 cotejos y anotó dos goles]. Así que ojalá podamos ascender con Chicago y después se verá si sigo acá o en otro club”, anticipó.
Cuando recuerda su trayectoria en la MLS y D.C. United, al argentino se le vienen a la mente nombres propios. “Con Jaime [Moreno], Ben Olsen y otros jugadores de experiencia llevábamos la voz de mando en el equipo. Ibamos a ganar a todos lados y D.C. era un equipo de alto vuelo”.
Junto a otros, Gómez le dio forma al lema “Tradition” impreso en la camisa del United. Tradición ganadora y de buen juego que alimentaron la mística de D.C. “¡Los equipos que venían a Washington nos tenían miedo, se metían todos atrás y nos tenían un respeto impresionante! -relata-. Yo llegué en 2004 y hasta 2007, D.C. United era el mejor equipo de la liga, pero luego desarmaron el equipo y hasta ahora han pasado varios años sin poderlo rearmar”, dice con decepción por el opaco presente del cuadro más ganador de la historia de MLS.
Entre sus recuerdos aparecen la Copa MLS 2004: “Vencimos 3 a 1 a Kansas y fue un digno rival, pero la final de Conferencia Este contra Revolution fue la final anticipada. Terminamos 3 a 3 y ganamos por penales. ¡Fue inolvidable!”. De su paso por la Casa Blanca dice que “nunca pensé estar ahí adentro y tener al Presidente Bush tan cerca; fue inesperado y una experiencia hermosa”. Del MVP 2006: “Uno tiene sueños y aquella fue una alegría enorme”. Y de los fans del United: “D.C. lleva mucha gente. En la final, recuerdo la tribuna llena detrás de un arco toda de negro y rojo. Me hizo acordar a las hinchadas argentinas; fue muy lindo”.
“Viví momentos hermosos y por suerte pude dejar algo marcado en D.C.”, valora hoy Christian Gómez, “Gomito” para los amigos, esos que dejó a montones en Washington, adonde sueña volver algún día para reencontrarse con ellos y ver su nombre en el Hall de la Fama del United.
Lo que dijeron
“Para mí era muy fácil jugar con Christian, nos entendimos muy bien, tuvimos años inolvidables e hicimos una gran amistad. Era muy parecido a cuando jugaba con Marco [Etcheverry]: cada uno sabía los movimientos que haría el otro. Llegó a ser MVP de la MLS y eso no es gratis, se logra con mucho esfuerzo y dedicación como lo hizo él”.
- Jaime Moreno, ex compañero de equipo en D.C. United




