Las Once del 2011: Mauro Rosales la rompe

Las Once del 2011: Mauro Rosales

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Con el año cerca de culminar, el grupo editorial de FutbolMLS.com hizo un repaso de las historias más llamativas que trajo consigo la temporada 2011 de la MLS. En ‘Las Once del 2011’, ofrecemos los sucesos, noticias y controversias que marcaron la decimosexta campaña de la liga. En la casilla número 9 se encuentra Mauro Rosales y su efecto inmediato en la escuadra de los Seattle Sounders. A pesar de una fuerte lesión sobre el final de la temporada, el argentino fue premiado como el mejor fichaje del año.

SEATTLE. – Ya comenzada la temporada 2011, los Seattle Sounders anunciaron la llegada del mediocampista argentino Mauro Rosales.  Una vez el nacido en  Villa María, Argentina  se vistió con la camiseta verde y saltó a los campos de la MLS, la reacción de la prensa y el público fue inmediata. Era claro que a la liga había llegado un crack.

"Creo que es un jugador que el equipo necesitaba",  declaró su compañero Fredy Montero, con quien Rosales formó una gran amistad en ataque durante 2011.

La calidad y experiencia del argentino le permitieron a los Sounders establecer un estilo de juego basado en el buen trato del balón, y un fútbol que muchos consideran atractivo. Las 13 asistencias que consiguió a lo largo de la temporada dan fe de su aporte al equipo.

Rosales tuvo una temporada estupenda, fue nombrado como la Contratación del Año, y en la memoria quedan grandes tardes en el CenturyLink Field como en la que los Sounders derrotaron al Crew por 6-2 o la goleada que le propinaron al encopetado NY RedBulls de Rafa Márquez  y compañía, con el argentino como figura.

Todo marchaba de maravilla, hasta que llegó la tarde del 17 de Septiembre.  El partido entre los Sounders y el D.C. United estaba por terminar, los esmeraldas vencían a los capitalinos 3-0, y en una jugada de poco peligro en el mediocampo, el jugador del United Daniel Woolard, entró de manera descalificadora sobre la humanidad de Rosales, obligando al argentino a abandonar el terreno de juego con un notable dolor en su rodilla derecha.

“Estoy muy preocupado porque es la rodilla y es muy delicada, esperar que no sea nada grave”, dijo Rosales en ese entonces en el vestidor mientras se aplicaba hielo en la rodilla notablemente hinchada.

El dictamen médico sería poco alentador;  el argentino permanecería por fuera de las canchas de 4-6 semanas.  Seattle ya tenía marcada en su calendario la fecha del  4 de Octubre, día en el cual disputarían la final de la Copa Abierta de Estados Unidos contra el Chicago Fire.

Rosales quería estar en la final a como diera lugar, hizo todo lo posible por agilizar su recuperación, los Sounders ganaron la copa en una noche mágica, pero el volante tuvo que ver el partido desde un placo ya que no se pudo recuperar para la ocasión.

Durante las semanas en que Rosales permaneció lesionado, lo Sounders jugaron una seguidilla de partidos por la Liga de Campeones de la CONCACAF  y la temporada regular de la MLS. Rosales se perdió muchos partidos y era una prioridad para el cuerpo técnico que el argentino volviera en el mejor nivel posible para afrontar los playoffs.

Fue ahí cuando el técnico  Sigi Schmid decidió ponerlo a jugar en el último partido de la temporada regular contra chivas USA. El partido era uno sin relevancia ya que los Sounders se  encontraban clasificados a los playoffs y el ‘Supporters’ Shield’ ya estaba en manos del Galaxy.

Al parecer Rosales no estaba al 100 por ciento recuperado ese día y al minuto 5 de la primera parte el jugador de Chivas, Ben Zemanski, llegó tarde a la pelota y golpeó a Rosales en la rodilla derecha (misma rodilla por la cual llevaba casi siete semas incapacitado) y el argentino cayó al suelo retorcido en dolor.

Esa noche terminó la temporada para Rosales, y posteriormente la de Seattle, puesto que en los partidos contra RSL fue clara la ausencia del armador.

Antes de que el argentino se fuera a disfrutar de sus vacaciones,  el club anunció que finalmente habían llegado a un acuerdo para permanecer en el club por un par de temporadas más.

“Yo estoy muy contento acá, me gusta la ciudad, me gusta la hinchada, me gustan mis compañeros”, dijo Rosales.

Al parecer hay Mauro para rato, y en el 2012 se espera mucho de él. Seguramente responderá, ya que su profesionalismo y talento quedó demostrado este año. Durante su primera temporada emelesera  su relación con el plantel y la afición fue excelente, lo cual hacen que Rosales sea una de las primeras opciones de Sigi Schmid para portar el brazalete de capitán en el 2012.