Lo Bueno, Malo y Bomba de la Jornada 29

Lo Bueno, Malo y Bomba de la Jornada 29

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LO BUENO

Seattle Sounders. Los de Sigi Schmid no le entregan el Supporters’ Shield al L.A. Galaxy tan fácil. Eliminaron a New England en su casa con un Fredy Montero inspirado. El equipo reaccionó bien a la lesión de Mauro Rosales. No hubo el bajón anímico que muchos temieron.

El buen rendimiento en la MLS también se vive en el campo internacional. A mitad de semana clasificaron a los cuartos de final de la Concachampions en una noche heroica de Osvaldo Alonso, autor de dos goles en el empate 2-2 con el Comunicaciones guatemalteco.

Están lejos del Galaxy, pero han peleado hasta el final.

Otro hecho nominado a lo bueno fue el gol del juvenil uruguayo Diego Fagundez. La liga tiene un nuevo diamante que explotar en el joven futbolista del New England Revolution.

LO MALO

La expulsión de Kyle Beckerman. Sucedió en la derrota en casa del Real Salt Lake ante Chicago Fire por marcador 3-0. Es uno de los mejores mediocampistas de la liga, pero su actuación fue deplorable. Dejó al Real con 10 hombres desde el minuto 11 al no poder contener su rabia. Por fortuna el Real ya está en playoffs, de lo contrario estaría perjudicando mucho a su equipo.

El otro hecho nominado es la eliminación del New England Revolution. Los dirigentes hicieron el esfuerzo de reforzar el plantel con Milton Caraglio, pero no hubo respuesta. Será otro año sin liguilla para una afición que estaba acostumbrada a pelear el paso a la final.

LO BOMBA

El remate de temporada de Chicago Fire. Es una muestra de orgullo propio. Nadie daba un peso por ellos antes del descanso del Partido de Estrellas, y ahora están soñando con ir a la Liguilla. Será difícil, pero el Fire probó que no está muerto quien pelea. Entre Pavel Pardo y Sebastián Grazzini le cambiaron el rumbo al equipo. Mención especial al Hat Trick de Marco Pappa en Salt Lake City. Simplemente brillante.

Y la bomba extra es del Comisionado Don Garber. Cambiar el formato para elegir la sede de la Copa MLS es una movida que llega por la confianza que se tienen los dirigentes. Cada vez es más fácil llenar un estadio de fútbol en Estados Unidos.