Copa Oro Previa: México tendrá revancha frente a Panamá en semifinales

El fútbol siempre da revanchas, o por lo menos es lo que un viejo cliché no se cansa de recordarnos.

No necesariamente estas llegan tan pronto como a esta selección mexicana, que se topará nuevamente con su verdugo en la fase de grupos, Panamá. ¿Aprovecharán los aztecas su segunda oportunidad o extenderán los panameños su racha a tres partidos sin conocer la derrota frente a los mexicanos? Si,  así es, los centroamericanos están en una mini-racha enfrentando a El Tri.

Las críticas hacia la selección “B” de México y a su cuerpo técnico encabezado por José Manuel “El Chepo” de la Torre no han disminuido en lo más mínimo, ni por parte de la prensa ni por parte de la mayoría de la afición. Las criticas vienen generalmente fundamentas en el funcionamiento del equipo que es de muy baja calidad y al que no se le perdona ni cuando saca triunfos.

En la primera fase la derrota frente a los mismísimos panameños potencializó las críticas y los triunfos frente a Canadá y Martinica parecieron ser un mero trámite burocrático que nadie disfrutó.

En los cuartos de final México mejoró su rendimiento en cuanto a generación de juego ofensivo y llegadas claras. Pero faltó la contundencia, la cual solo tuvo en una ocasión durante el partido y fue a través de un centro de Layún que remató Raúl Jiménez a menos de diez minutos del final frente a Trinidad & Tobago.

El mejoramiento mexicano no es gran cosa, en especial al considerar el rival, pero tampoco se puede dejar de señalar que hubo tal solo porque el enfado generalizado hacia los verdes sea abismal y no golee a su oponente. El rendimiento azteca no ha alcanzado para gustar y mucho menos para golear, pero sí para sacar los triunfos necesarios para colocarse en semifinales.

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Queda claro que México sale como favorito al duelo semifinal, aun a pesar de que sucumbieran ante los panameños en la primera ronda. Si el rendimiento de las figuras de esta selección, caso de Marco Fabián, Jiménez, Montes, se acerca a un 80% de su mejor nivel, México se alzará con la victoria.

Las críticas no se acabarán, estas solo tomarán una nueva dirección, una vez que México enderece el camino en las eliminatorias mundialistas. El potencial campeonato de la Copa Oro solo no tendrá brillo y sabrá a oro puro en un par de años, cuando se sepan poseedores del boleto a la Copa Confederaciones Rusia 2017.

Panamá llega como el caballo negro a la instancia de semifinales, con todo que ganar y nada que perder. Tras obtener uno de sus logros más importantes en su historia al derrotar a México y relegarlo al segundo puesto del grupo, los dirigidos por Dely Valdez prefieren dejar todos los reflectores y favoritismo a los mexicanos, y buscar dar la sorpresa.

Es cierto que Panamá se quedó con el primer lugar de grupo haciéndole un buen juego a México, pero en sus siguientes dos partidos de grupo dejó muchísimo que desear al igual que los aztecas. Apenas un triunfo por la vía de un penalti a favor frente a Martinica y luego un empate para el olvido a cero goles con un desdibujado equipo canadiense.

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Sin embargo en la ronda de cuartos de final, a diferencia de lo hecho por El Tri, fue contundente y sin piedad goleó a Cuba 6-1. Los centroamericanos fueron amos y señores del partido, con el pequeño detalle del gol recibido que puso a Cuba al frente. Sus delanteros, Gabriel Torres y Blas Pérez, salieron a darse un festín y ambos marcaron un doblete aprovechándose de la debacle que sufren defensivamente los cubanos en los segundos tiempos.

Dely Valdez se mostró contento con el triunfo pero precavido a la hora de declarar sobre dicha goleada, asegurando que este tipo de resultados pueden ser perjudiciales a la larga. Esto debido a que él considera que esto podría generar una confianza excesiva sin fundamentos sólidos.  El técnico panameño  tiene mucha razón, sino que le pregunten a la prensa y aficionados mexicanos y el ego que les genera cada goleada a favor, solo para luego volver a caer en una realidad incomoda que buscan evadir con críticas y comparaciones a lo que nunca fue.

México vs. Panamá es un juego en el que en realidad no se enfrentan entre ellos sino a dos rivales invisibles. México una vez más enfrentará a su bestia negra que no deja de presionarle, la causante de todas las críticas y las expectativas falsas y reales habidas y por haber en su entorno, el eterno estigma de ser “el gigante de CONCACAF”. Mientras el ilusionado Panamá, que quiere creer que el punto de quiebra hacia un fútbol lleno de éxitos puede acercarse aún más, juega contra su propia historia – esa que indica que el miércoles por la noche no saldrá victorioso.