Copa Oro: México derrotó 1-0 a Trinidad & Tobago, el gol de Raúl Jiménez sobre el final del encuentro manda a El Tri a semifinales

La Selección de México jugó su mejor partido en la presente Copa Oro  y le alcanzó para derrotar a Trinidad y Tobago 1-0 en  la ronda de cuartos de final.

Los dirigidos por José Manuel “Chepo” de la Torre tuvieron la posesión del balón, jugaron prácticamente todo el partido en territorio trinitario y generaron jugadas de gol con diferentes variantes. Esto no quiere decir que México haya dado un partidazo, pero por lo menos en funcionamiento si fue muy superior a un notablemente inferior equipo caribeño.

Curiosamente la primera jugada de peligro la generó Trinidad & Tobago, aunque en realidad esa sería la única durante los 90 minutos. Andre Boucaud sacó un riflazo desde afuera del área, pero no con gran colocación, lo cual le dio oportunidad a Jonathan Orozco de realizar una buena atajada.

En la primera mitad, México trató de abrir la cancha, acompañarse con toques rápidos y a ras de césped. La primera clara llegó tras un desborde de Miguel Layun, quien lo hizo constantemente por la banda derecha. El centro raso de Layun fue rematado por Rafa Márquez Lugo pero el portero Jan Michael Williams achichó y atajó. Hubo también un remate de cabeza de Raúl Jiménez quien se tendió de palomita tras un centro por izquierda, pero su remate se fue desviado.

México intentó también con remates de afuera del área. Carlos “Gullit” Peña metió un disparo que parecía se clavaba en el ángulo, pero fue solo una ilusión óptica ya que el remate se fue afuera.

A balón parado también tuvo llegada el equipo Azteca. Hubo en particular dos tiros libres, uno por tiempo, que tuvieron su dosis de peligrosidad. El primero de Luis Montes y el segundo de Miguel Layun, sin embargo en ambas el arquero trinitario estuvo atento.

La más clara de México en la segunda parte fue un remate de Raúl Jiménez, un remate un poco extraño y poco ortodoxo en una semi tijera en la cual le acaba pegando con la pierna que le quedaba abajo en la maniobra acrobática. El remate del americanista se estrelló en el poste.

En la recta final del partido, cuando parecía que la disminución de ideas para la generación de juego ofensivo combinado con el desgaste dejaría al cuadro mexicano con la pólvora mojada, vinieron los cambios. Desde el banco llegaron el Chema Cárdenas y el Chuletita Orozco para intentar refrescar al equipo.

Todo indicaba que los trinitarios lograrían el propósito de mantener el partido en cero y por lo menos forzar los tiempos extra. Fue entonces cuando llegó el bien merecido gol de México al minuto 84. Layun desbordó por la banda derecha y volvió a mandar un centro raso, al cual llegó a rematar a primer poste el joven delantero Raúl Jiménez, quien le pegó un poco machucado, pero lo suficientemente cruzado para batir la estirada del arquero.

Mucho del éxito del funcionamiento del juego mexicano se debió a la buena actuación de Luis Montes y Marco Fabián, quienes se vieron más sueltos y cómodos en la mediacancha. Montes sigue siendo lo más grato que ha dejado la Copa Oro para los aztecas hasta el momento.